Ez gara konturatzen nori zer zor diogun. Azkoitian, Antonio Oteiza Fundazioak Luis Iriondo omendu du II. Ekintzailearen Sariarekin. Bazen garaia, bai. Egia. Ekintzaile izaera ez dugu lotu ohi kulturarekin. Enpresarekin, berrikuntzarekin eta ekonomiarekin baizik. Eta ekintzailea behar du gero izan Iriondok egin dituenak egiteko! Aktore lanetan eskarmentu handia izateaz gain, Jose Antonio Ardanza eta Karlos Garaikoetxea lehendakarien aholkulari eta ETBko lehen zuzendaria izan da. Azkoitiarrok, Fundazioa tarteko, Iriondori egindako omenaldiarekin justizia egin dugu. Justizia egin dugu Iriondo humanoa, ilustratua, abentura zalea eta herri maittea delako. Baina baita ETBko txoria hegan jarri zuelako ere, besteak beste, omenaldian elkartu ziren Jose Mari Iriondo eta Ramon Labaien bezalako jendearekin batera. Gogoan dut hasieran zer arraroa egiten zitzaigun sasoi bateko Dallas telesailean J.R. euskaraz entzutea. Ba hori posible egin zutenekin zorretan gaude euskaldunok, eta horregatik diot justiziazkoa dela Iriondori egindako aitortza. Are eta gehiago, euskararen eta euskal kulturaren aldeko militantzia galbidean dagoenean. Horri heldu beharra daukagu, ez delako sekula berandu. Zer gara ba bestela? Zer geratzen zaigu? Beti esan ohi dudan bezala, sustrai sendoak izan behar ditugu eta hori da gure herriak ematen diguna, baina baita hosto irekiak ere, mundura zabalduak. Horrelakoxea izan da Iriondo. Beti han hemenka bueltaka. Baina beti azkoitiarra. Eta irekia.
viernes, 8 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Lo hecho y lo dicho
En un pleno de Política General los papeles de cada uno se conocen de antemano. No hay margen para la sorpresa. La oposición critica al Gobierno y éste trata de rendir cuentas mostrando datos y hechos. No hay más. Son como los partidos de fútbol, con cronómetro, aunque con un público menos eufórico y más ansioso por los goles verbales. En cualquier caso, los ingredientes de los discursos fueron la identidad, la evolución de la izquierda abertzale y su participación en las instituciones, las infraestructuras viarias, el puerto de Pasajes, los Servicios Sociales y, cómo no, la dichosa crisis y el apoyo a empresas, que queramos o no, son las que nos dan trabajo y nos proporcionan un sueldo. Vivimos en un país con grandes potencialidades y muchas debilidades. Ante problemas como el envejecimiento de la población y las consecuencias que ello acarrea, por ejemplo, en nuestros Servicios Sociales, estamos condenados a llegar a un acuerdo y a asumir entre todos los costes tanto sociales como políticos, si queremos una gestión responsable de nuestros recursos. Las instituciones no tienen una fuente inagotable de ingresos.
Ya lo dije. Hay mucho por hacer pero es innegable que otras muchas se han hecho, y bien. Por ejemplo, la Diputación se anticipó a la situación de crisis ya en el verano de 2008 con el Plan de Aceleración Económica diseñada junto al Gobierno Vasco y los entes forales de Araba y Bizkaia. Acto seguido puso en marcha el Plan Anticrisis. ¿Cómo se puede decir que Markel Olano cierra los ojos ante la pobreza? Se han destinado 40 millones de euros para la inversión pública y 14 millones más se han destinado a personas desempleadas y en riesgo de exclusión social. Además se han contratado 181 jóvenes para trabajar en temas de innovación y se han aprobado 42 proyectos orientados a la mejora de la competitividad. Los datos siempre son fríos, pero detrás siempre hay personas que son las que componen nuestro capital humano. ¿Porqué algunos hablan del mercado alemán obviando la responsabilidad con la que actúan los sindicatos alemanes o el sistema de pensiones o la flexibilidad laboral que tienen? En Gipuzkoa, los EREs se han reducido un 40%, lo que demuestra que se ha realizado un esfuerzo desmesurado en el mantenimiento del empleo. Las empresas son nuestro motor, por lo que trabajando codo a codo con ellas se ayuda a los ciudadanos, ya que se trata primero de crear riqueza para después redistribuirla de forma justa. No hay justicia social en la pobreza, en lo que, sin duda, se traduce en creación de empleo o en el mantenimiento del mismo. La receta del futuro tiene que ser la reactivación económica del tejido productivo guipuzcoano para que vaya generando más y mejor empleo. No hay mejor política social.
En cuanto a las infraestructuras, si otros hubieran trabajado y gestionado como lo ha hecho esta Diputación, a estas alturas las obras estarían iniciadas. Es un motor económico fundamental pero los intereses de unos y otros hacen que estemos perdiendo el tiempo. Por supuesto, que hay mucho que hacer, pero en esta legislatura se han encauzado problemas históricos de gestión, como es el tema de los residuos. Que cada Ayuntamiento defina cuál va a ser su sistema de recogida, pero el final está canalizado, y por decisión de una amplia mayoría. Otro paso decisivo ha sido la apertura de la AP-1 y del segundo cinturón, así como la tarjeta única para el transporte público para conectar mejor las comarcas.
Y todo ello se ha hecho en base a un liderazgo compartido en el que creemos y gracias a la colaboración público-privada encarnada en Gipuzkoa Aurrera. La sociedad ya no está dispuesta a perdonar un boicot a proyectos que salvaguarden su bienestar. Por eso, tenemos que ponernos de acuerdo. Y cuantos más seamos, mejor. Sin utopías. Por que la gestión exige bajar a la realidad.
Beti aurrera. Los vascos nos merecemos siempre una oportunidad. Y para que tengamos una oportunidad definitiva para la paz es fundamental el cese definitivo de la violencia por parte de ETA. Aunque la sociedad sea escéptica, con menos palabras, más hechos y mucha cocina hay que dar una oportunidad a la paz. Para ello, hay que dar caude a la izquierda abertzale siempre y cuando haya una disociación manifiesta respecto a ETA y hace falta también acabar con la política de frentes de PSOE y PP. Nosotros apostamos por una nueva cultura política basada en la libertad y en el respeto a la pluralidad de la sociedad vasca en un marco en el que se respete nuestra identidad, porque aquí no hay dos millones y medio de identidades como quiere hacer creer nuestro Lehendakari.
viernes, 1 de octubre de 2010
Pedro Yrizar: euskara eta jaioterria maitatzen maisu
Aste honetan bertan, Euskaltzaindiak eta RSBAP/EAEak Pedro Yrizar ikertzaile eta hizkuntzalaria omendu dute, ondo merezita gainera, lan eskerga egindakoa baita. Yrizar Azkoitian jaio zen 1910ean, baina familia, berak bi urte zituela, Madrilera joan zen bizitzera eta hantxe eman zuen azken arnasa Pedro Yrizarrek. Eta hala ere, euskararen bueltan eman zituen bere bizitzako urterik gehienak. Azkoitia eta euskara biziki maite zituen. Ingeniaria eta ekonomilaria izaki, euskal aditza eta dialektologia inork ez bezala landu zituen, gure hizkuntzaren biziraupena aldarrikatuz eta babestuz urterik latzenetan. 15 liburu utzi zituen egindako ahaleginaren lekuko. Baina Yrizarren lana haratago doa, gaurko belaunaldiok jarraitu beharreko bidea urratu baitzuen. Euskararik gabe ez dago Euskal Herririk. Ondo ulertu zuen hori Yrizarrek. Hori ahaztea derrigorrean gazteleraz aritzera kondenatuta egotea zer den ezagutu zutenei errespetua galtzea litzateke. Eta guk Yrizar bezalakoei normalizazio bidean aurrera egitea zor diegu. Gure hizkuntza delako euskal identitatearen gotorleku, gure herriaren aldarri, eta gure izaeraren bizkarrezur. Eta Yrizarrek erraza zeukan guzti horren aurrean begiak ixtea. Alabaina, euskara izan zuen Azkoitiarekin eta Euskal Herriarekin lotzen zuen zilbor-hestea, jatorrira itzularazten zuen hizkuntza. Maitasun osoz. Hor ikusten da bere giza-balioa, bere humanismoa. Bere semeek esan bezala, dagoen tokian pozik egongo da Euskaltzaindiak eta EAEak egindako omenaldiarekin, harreman oso estua baitzuen bi erakundeekin. Azkoitiko Udalak ere, esker ona agertu nahian, Iñigo Yrizarrek Azkoitiko genealogiez egindako ikerketa lana harrotasunez argitaratuko du. Urriaren 20an izango da aurkezpena eta udalaren webgunean ere zintzilikatuko da lana, herritarren jakin-mina asetzeko. Yrizarren bidetik joan nahi dugulako.
martes, 28 de septiembre de 2010
Huir de la sociedad del bostezo
Decimos “ya no se trabaja como antes”. Y nos quedamos tan anchos. Resignados. Pensamos “éstos no son de los nuestros” si vemos a los obreros con los brazos cruzados. Y nos sentimos orgullosos pensando que un día fuimos trabajadores de sol a sol. “Se está funcionarizando la juventud ”, diría alguno. Y suspiramos. Vivimos buscando excusas para justificarnos. Y es que uno se acostumbra rápido a lo bueno, y nosotros disfrutamos de una calidad de vida superior incluso a la de los alemanes de Merkel o los estadounidenses de Obama. Claro, a alguien le debemos el esfuerzo. Alguien se tiene que pringar, arriesgándose, tomando decisiones, siendo visionario, ejecutando, haciendo bien las cosas… Y los hay muchos en este país. No es una especie extinguida. Sin embargo, en ese sentido, quien toma la huelga sólo como amenaza antes de sentarse en una mesa, está boicoteando la sociedad del bienestar; quien elige estudiar magisterio con la única motivación de tener dos meses de vacaciones en verano, está hundiendo el sistema educativo; quien no perdona al que está peleando por generar empleo se está burlando de los parados; Y así un largo etcétera. Basta un detalle. Basta una frase. Tiene un efecto somnífero en el entorno. Hablamos de dos direcciones opuestas. Una lleva hacia delante, la otra, hacia atrás. En Euskadi, somos muchos más quienes vamos hacia delante. Pero iremos más rápido cuantos menos sean los que van hacia atrás.
Lo contrario al efecto somnífero es el efecto acción. Ejemplo de ello es la Fundación Loiola Berrikuntza que hemos impulsado entre Azkoitia y Azpeitia, con el fin de poder seguir disfrutando en la comarca del nivel de vida al que nos hemos acostumbrado.
Hace unos días, tuvimos el honor de recibir al Diputado General, Markel Olano. Se reunió con las empresas adheridas a la Fundación para explicarles en primera persona el plan anticrisis foral, en un momento en el que las empresas necesitan apoyo institucional para internacionalizarse y sacar el pie del borde del precipicio en el que se encuentran muchas de ellas. Olano, mientras escuchaba a las empresas, supo darles una inyección de energía, porque en este caso, tampoco vale el pesimismo. Como escuché el otro día, “el pesimismo tiende a la vagancia”. Por lo tanto, es lo último que necesitamos.
El mismo día en el que Olano visitaba la Fundación, el Diputado de Deportes y Acción Exterior, Iñaki Galdos, entregaba los Premios Altuning Pro Gipuzkoa en el Palacio Intsausti, rodeado de un mar de optimismo juvenil. Diez jóvenes guipuzcoanos recibían un cheque de 3.000 euros de la mano de la Fundación Altuna por los trabajos realizados en diferentes países europeos con la finalidad de importar ideas nuevas. Han analizado temas como la inmigración, el reciclaje o el transporte público en Alemania; la integración y la sociedad sostenible en Suecia; la relación entre universidad, instituciones y empresas en la República Checa; las nuevas tecnologías en EE.UU. etc. Son todos intentos de superación. Ejemplos de una sociedad de acción. La suma de voluntad y esfuerzo. Y sobre todo, de la asimilación individual de que de ésta saldremos mucho antes si nos esforzamos todos un poquito.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Homenaje a Ernest Lluch
El Palacio Intsausti de Azkoitia ha acogido esta semana un pequeño homenaje a Ernest Lluch, en el X aniversario de su muerte, de la mano de la RSBAP por la estrecha vinculación que mantuvo el político, profesor y escritor catalán con la sociedad.
Los asesinatos nos cortan la respiración, generan víctimas, y traen aniversarios. Recuerdos y aniversarios.
Ante el recuerdo de personas como Ernest Lluch sobran las palabras. El mejor sinónimo del dolor es el silencio.
Pero hay silencios que hablan y espero que éste sea uno de ellos.
Porque la sociedad vasca lleva mucho tiempo gritando en silencio. Siente todavía pudor a la hora de mirar a las víctimas, porque hay gente que, sencillamente mata o ha matado. Y ha matado en su nombre, en mi nombre, como vasco que soy. Y eso indigna y avergüenza aunque ETA no tenga absolutamente nada que ver ni conmigo ni con la sociedad vasca.
Y hoy por hoy, a pesar de los tiempos de esperanza sigue habiendo gente que vive acompañada las 24 horas del día y se desayuna todos los días con una buena dosis de impotencia y valentía para seguir viviendo.
Aún así y desde la firme condena a ETA y a toda violencia terrorista hay que seguir apostando por el dialogo entre diferentes. Por mucho que seamos muy escépticos ante los últimos acontecimientos hay que abrir todas las puertas posibles para la consecución de la tan ansiada paz. Una paz justa y verdadera.
Es la única forma de avanzar. A pesar de los abismos que podemos encontrar en el camino. Así lo hizo Ernest Lluch y a pesar de que le costó la vida hay que seguir adelante. Murió a destiempo, contradiciendo a su destino. Ante la muerte, todos somos iguales. Manda el tiempo. Ante el asesinato, mandan los pistoleros. ETA cortó la vida de Ernest. Es verdad. Pero no su pensamiento. Porque no hay pensamiento que maten, mutilen o callen las armas. Por mucho que duelan no matan. Por eso estamos aquí, testigos y relevo del pensamiento de Ernest. Cada uno desde nuestra prisma, desde nuestro punto de vista, desde nuestro matiz pero con la voluntad de caminar juntos. De hacer el futuro juntos.
Por ello hay que mirar adelante. Siempre adelante. Con la mirada levantada y la mano tendida. Lo contrario sería una muestra inequívoca de una derrota definitiva de la sociedad vasca. Lo contrario sería la asunción del dolor. Y no podemos convivir ni con la derrota ni con el dolor estéril, porque eso nos mutilaría como país.
El dolor de las víctimas tiene que servirnos para hacer de Euskadi un cobijo para todos, por diferente que sea. Ernest Lluch no fue indiferente a ese sentimiento y no le perdonaron. La Euskadi de Ernest es también nuestra Euskadi. Por ello nosotros seguiremos su senda.
Sobre todo, en esta sede, casa natal de los Caballeritos de Azkoitia. Un lugar donde no cabe otro espíritu que el de la apertura de mentes y la construcción de puentes desde un profundo sentimiento de lo vasco.
Ellos, que saborearon la libertad, alcanzando la cumbre de la vanguardia, desde su condición de vascos y su profundo amor a la tierra vasca se abrieron al mundo de par en par, son nuestro mejor ejemplo.
Porque dónde hay reflexión, debate, diálogo, tolerancia y respeto, la violencia no cabe. Ojalá los recuerdos y los aniversarios sirvan a las generaciones futuras.
Porque en Euskadi, como en Azkoitia, cabe todo, pero no todo vale.

