miércoles, 26 de enero de 2011

¡Vaya humor!

A ver si aciertan en qué país del mundo puede tener lugar la siguiente escena, real y contada por su protagonista: 7.30 de la mañana. Un ingeniero vasco va de copiloto junto a otro trabajador de ese país extranjero que no voy a citar. Éste último va conduciendo. Se dirigen a la sede de Volvo (ya les he dado una pista). A la hora de aparcar su bólido, cruzan todo el aparcamiento, por cierto, gigantesco y totalmente vacío. Llegan los primeros. Y va y el que lleva el volante estaciona el vehículo en el punto más alejado de la entrada principal del edificio al que tienen que acceder. No, no hay reservados ni señales para conductores con discapacidad. Nada. Están solos. Tras unos minutos de incertidumbre, el vasco le pregunta al conductor por qué no deja el coche un poco más cerca de su punto de interés. Respuesta: “No, aquí el primero que llega aparca lo más lejos posible para que aquellas personas que se hayan dormido o andan tarde, puedan aparcar lo más rápido posible”. Reflexión del vasco: “¡Encima hacen el favor a quienes se les han pegado las sábanas!. ¡Así cualquiera viene a tiempo al currelo!”

¿Adivinan dónde puede ocurrir esto?

 Otra escena: Una pareja se monta en el autobús para un trayecto nocturno de doce horas. Han pasado el día en bañador en la playa, pero de noche, hace frío. “Conductor, por favor, ¿podría quitar el aire acondicionado?”. Respuesta: “No, señor. El aire acondicionado va incluido en el precio que usted ha pagado”. 

Respuesta: La primera escena es de Gotemburgo, Suecia. La segunda, de México, en un trayecto entre Oaxaca y San Cristóbal de las Casas. 

¿Por qué seremos tan diferentes los unos de los otros? 

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viernes, 21 de enero de 2011

En busca de perfil

Ahora que le estoy de nuevo dando al inglés, he reparado en la noticia según la cual el 91% de los empleados públicos no ha superado la prueba de perfil de euskera. Según la prensa, de 814 trabajadores sólo 71 han sacado un perfil, y en la mayoría de los casos, el más bajo. 

¡Qué duro esto de aprender lenguas, si teniendo Francia a un palmo, no somos capaces ni siquiera de saludar en francés! Debemos de ser bastante duros de oído. Es lo primero que te viene a la cabeza.

Pero en segunda derivada la reflexión va más allá. Una persona que no es funcionario publico tiene que hacer piruetas con la agenda para acudir a clases de inglés, francés o euskara. Vale, no es excusa suficiente. Va otra: no estoy liberado ni total ni parcialmente para aprender una lengua. Acto seguido me pregunto qué pasa con toda esa gente que tan preocupado ha dejado al IVAP. Algo falla. Pues, claro. Una lengua no se inyecta en vena. Pero me pregunto hasta qué punto está, la falta de interés detrás de esos suspensos. No por que sea una pandilla de vagos. No. Sencillamente porque, siempre salvando excepeciones, no han sentido aún la necesidad de saberlo.

Eso es como cuando la Consejera Celaá, ha dicho para confeccionar titulares eso de, “Si vienes del modelo D, confiamos en ti”. Para el resto, exámenes menos complicados. O sea, puro trámite. Cuando el objetivo de la Consejera tiene que ser que a los 18 años todos los vascos y vascas sepan por lo menos euskara, castellano e inglés. Y diría que francés.

Porque es un fracaso del sistema educativo que todavía tengamos que andar con auriculares para entender al belga de turno que además de su idioma de origen habla perfectamente el inglés y el francés.

Quien esté pensando que las cosas no son tan simples, y que ésta es una reflexión de quien ha aprendido el euskera porque es su lengua materna, que me explique entonces las razones de semejante chasco.

Además de euskaltegis, creo que hace falta una sociedad que anime, ilusione y “presione”, en el mejor sentido de la palabra, a quienes no hablan el euskera. Que sientan la necesidad de saberlo y utilizarlo. Sencillamente porque es nuestra lengua. Y ahí, los “euskaldun zarras” no nos podemos lavar las manos. Es en nuestra gran resposabilidad.

Es la sociedad la que tiene que ganar la batalla, pero la acción del gobierno siempre tiene que favorecer al más débil, esto es al euskara. Es la única forma de contribuir en la normalización de nuestro idioma.

¿Por qué no un Clan TV en euskara y también en inglés y francés?

Claro que, visto lo visto, son ustedes partidarios de qué, ¿de un recorte drástico de las liberaciones y que cada cual se las arregle como pueda para acceder a plazas bilingües, o de seguir dando oportunidades aunque sea para suspender?

Yo soy de segundas oportunidades, pero segundas no séptimas y octavas…y ahí la “presión social” a favor del euskara tiene un papel fundamental. Tiene que existir la necesidad de aprender y eso se consigue hablando.

Edo, ez da horrela?

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martes, 11 de enero de 2011

Su-etena

Azkenean iragarri du ETAk su-etena. Ezinegona nabarmena zen eta ezker abertzalearen baitan antzematen zen tirabira, seguruenik, jasanezina. Prozesua luzatzeak bere ondorioak ditu. Denborak neurtu ezean, euskal gizartean horrelako gertakizun batek eragin dezakeen bizipoza, izan beharko lukeena baino ahulagoa izan daiteke-eta. Gezurra esaten duenari ez zaio egia esaten duenean sinesten, eta hau lehenengo su-etena ez izateak, gauzak beste modu batera ikustera eramaten gaitu. Hala ere, soluziobiderik ez dagoela pentsatzea, denbora luzean pentsatu izan dugun moduan,  are eta okerragoa eta mingarriagoa da. Nahikoa ez izan arren, euskal gizarteak nahi zuen erantzuna baldintzarik gabeko desagerpena baitzen, pauso bat da. Atzo baino gaur hobeto gaude.  

Edozein kasutan, euskal gizartearena da garaipena. Ezker abertzaleak ez zuen bestela emandako pausoa emango. Gizarteak bizkarra ematen duenean, armak hiltzen jarraitzen dute, baina tirokatzen dutenak ere itotzen joaten dira. Beste irtenbiderik ez zuen ETAk, nahiz eta hori jakin arren, jarrai zezakeen erailtzen eta doan min egiten, bere historia osoan egin duen moduan. Ia 900 hildako eragin ditu, azkenean negoziaketa eta elkarrizketa aldarrikatzeko. Dagoeneko berandu.

Bestetik, erakundeetara bueltatu nahi izateak eraman du ezker abertzalea bide demokratikoak defendatzera eta ez beste ezerk, betiere momentu jakin batean eta ibilbide pertsonal jakin batzuen ondorioz sortu den aktore taldeak lagunduta. Badirudi asmatu dutela bide demokratikoak defendatzen dituztenen indarrak bideratzen eta indar armatuen aldekoei hesiak jartzen.

Eta orain zer? Hobe litzateke ezker abertzaleak bere burua legeztatuta ikusiko balu lehenbailehen, joko politikoan arau berdinekin jokatu dezagun guztiok, inor lapurtzat hartu gabe. Hori da orain, Gobernu espainiarra barne, denon artean jorratu beharreko bidea.

Herritarrek pakea nahi dute. Nola edo ahala. Lehenbailehen. Eta ETAren jarrera ulerkaitza egiten zaien bezala, Madrilgo gobernuari ez diote egoskorkeriarik onartuko. Bai. Litekeena da ez izatea ETAren amaiera. Baina ez gaude aukerak galtzeko. Ezker abertzaleko kideak legebiltzarrean ikusi nahi ditugu eta ez ezkutuan. Eta gehiago txanodunik ez dugu ikusi nahi, ez bada armak entregatzen dituztela esateko.

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miércoles, 5 de enero de 2011

Urte Berri on denoi!

Ohean gaixotasunen baten aurka borrokan ari zaretenoi.
Azterketak prestatzen buru-belarri liburu artean sartuta zaudetenoi.
Erronka berriren bat hartu duzuenoi.
Lan bila zabiltzatenoi!
Eta zeuen lanak ahalik eta hobetoen egiten dituzuenoi.
Aiton-amonak zaintzen zaudetenoi.
Edo seme-alabak hezten.
2011ri osasuna eta umore ona eskatu dizkiozuenei.
Pakea gero eta hurbilago dagoela uste duzuenoi.
Hamabi mahats aleak kanpaiekin batera jatea lortzen ez duzuenoi.
Eta besarkada gozoak ematera ohituta zaudetenoi.
Sufritzen zaudetenak gogoratu sufrimenduak ez duela betirako irauten.
Eta zoriontasunaren jabe sentitzen zaretenak, heldu gogotik horri, eta ez utzi ihes egiten.
Urteko egun bakoitza da aukera berri bat, inoiz ez alferrik galdu.
Guztioi Urte Berri On!

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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Los valores son como el turrón, que no falten

Los peques andan revueltos por estas fechas. No saben qué pedir al Olentzero o a los Reyes o a quien toque. Tienen de todo. Y los padres andan enredados en busca de algo que “llene” a sus hijos la noche mágica. Pero claro, tiene cosa el tema. Tiene que ser algo “didáctico”, no vaya a ser que echemos el dinero y encima nuestros descendientes no nos salgan tan lúcidos como, por lo menos, nuestros ídolos. Siempre guapos e inteligentes. Ha habido intentos hasta de pegar un cambio estético a nuestro carbonero, siempre ennegrecido, poco fino, y con barriga de quien disfruta de buen saque. Es la imagen de la calle. Ataviados con buenos abrigos y con más bolsas que dedos en la mano, comprar se vuelve en una adicción. Para quienes pueden. Otras muchas familias andan pensando qué excusa poner porque saben que el idílico Olentzero puede convertirse en un invisible de cuidado que rompe las expectativas de hasta el más conformista. Recuerdo como mi primer disgusto serio el saber que los Reyes Magos no venían de Oriente. Disgusto para hijos y alivio para padres. 

Hace medio siglo, una bolsita de caramelos era todo un lujo para la mayoría de niños de familias medias de este país. Comer cordero asado, también. En poco tiempo, nos hemos convertido en ricos. De no saber lo que era viajar en avión hasta la luna de miel, hemos pasado a recorrer el mundo en bicicleta en busca de aventura; de no salir a cenar por el peso de la hipoteca y por acostar a los niños a su hora, a no entrar en casa a menos que hayan anunciado una ciclogénesis; de trabajar los sábados mañana y tarde a currar 35 horas semanales; de ir a la romería de tanto en tanto a potear a diario; de memorizar las preposiciones y los adverbios a base de preguntar la lección a nuestros hijos a leerles la validez del forfait; de usar sábanas y mantas a taparnos con edredones; de lavar pañales con chimbo a usar dodotis; En fin, de vivir más sacrificadamente a gozar más placenteramente a ritmo de “Waka waka” aunque no vaya el cuento con nosotros; Y de ver la televisión en blanco y negro a dejar de compartir vuelo con el pájaro de EITB porque mi cerebro es incapaz de descodificar ante qué canal está desde que abrieron el informativo con la muerte de José Luis López Vázquez.

Por supuesto, todo tiene consecuencias. La búsqueda de la comodidad, la socialización del principio del mínimo esfuerzo y la necesidad del placer inminente nos ha alejado de la serenidad, de la reflexión, de la sobremesa. De la comunicación. ¿Y hay manera alguna de trasladar los valores de toda la vida a nuestros descendientes que no sea hablando? Por que creer que más vale caer después de haberlo intentado a no intentarlo, no tiene nada de retrógrado. Por que enseñar que todo cuesta mucho, nunca pasa de moda. Por que bajarse a la altura de quien te está mirando a los ojos vale más que subirse a la chepa de quien te está retirando la mirada.


Aunque la crisis nos azote fuerte, todavía no sabemos qué es pasar hambre. Es más. Nos zamparemos algún polvorón menos del deseado por miedo al colesterol y a la báscula. Sí. Y esperaremos que caiga algún décimo caliente de lotería, “para recuperar lo echado”.


La mayoría ha alcanzado un nivel de riqueza tal, que ahora el problema es no llegar para un tratamiento de blanqueamiento de dientes cuando en Marrakech, que está cerquita, siguen vendiendo muelas sueltas en playeras mesas de plástico y vasos de agua que transportan en un bidón que nuestros técnicos de sanidad no ven ni en sus peores pesadillas. Pero ni viviendo como vivimos puede nunca ser grotesco hablar de pobreza, ni es indigno el que la padece. En el país de las certezas, el que vive continuamente pendiente de su curro es un trepa o un enemigo del sindicalismo. Y el que está en paro se avergüenza de decirlo porque reconocer que no llega a fin de mes saca los colores a pesar de todo.

Y en ésas estamos. Tenemos una gran interrogante. ¿Queremos vivir como hasta ahora? Si es que sí, tenemos que hacer un gran esfuerzo por crear empleo y riqueza. Como portavoz de EAJ/PNV en Juntas Generales, creo que una de las frases que más he repetido es que primero, hace falta crear, para luego repartir. Sin duda, la mejor política social es una buena política de empleo. Y para ello, instituciones, empresas y trabajadores tenemos que ir en la misma dirección, porque nuestras hipotecas de nuevo rico requieren de una mayor competitividad, sinónimo de esfuerzo, trabajo, compromiso y solidaridad. Y tenemos que educar a nuestros hijos sobre esos mismos valores porque no se van a encontrar con un mundo más generoso que el que hemos conocido nosotros. Si todos queremos vivir bien, con un mínimo esfuerzo de todos, nos será más fácil que con el esfuerzo titánico de unos pocos. Los valores son como el turrón. No pueden faltar.

Os deseo a todos felicidad para el 2011. No esa felicidad absoluta de la que el género humano aspira pero carece, si no ésa otra que permite que hagamos más felices a los que están a nuestro alrededor. Ondo izan!

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